Vuelta a la mañana

No tengo muy claro la razón pero lo cierto es que de tarde no voy ni para atrás. Ayer volví a tener un ejemplo de ello. El caso es que había quedado a las siete de la tarde con mi compañero de andanzas Félix para hacer unos cambios a ritmo de maratón. Creo que aún me quedaba por atar el cordón de una zapatilla, cuando las piernas estaban gritando que no era el día para hacer cambios de ritmo de ningún tipo.

Félix no apareció porque el tendón de Aquiles llamó a su puerta y se tuvo que dar la vuelta a casa. Lo cierto, es que no me importó lo más mínimo. Es más, agradecí que no apareciera. Así, que con las mismas hice hora y cinco minutos corriendo con la cabeza más que con el corazón. Mientras daba vueltas por El Retiro me quedo bien claro que por más quiero uno es de mañana, de madrugar, de oír el despertador a las seis de la mañana. La tarde es para otros, para aquellos que ganan fuerzas según va pasando el día. A fin de cuentas, la tarde no va conmigo. Pensé que quizás fuera posible, pero no. Lo dicho, que vuelvo a la mañana.




Club 42195 on Facebook

Categorías

Archivos

Enlaces

Meta



Bitacoras.com

Blogocosa.com

Add to Technorati Favorites

Unión de Bloggers Hispanos



Creative Commons License