Reconozco que es una de mis asignaturas pendientes: hacer abdominales. A partir de lunes prometo empezar con ellos. Ya os iré contando.
Reconozco que es una de mis asignaturas pendientes: hacer abdominales. A partir de lunes prometo empezar con ellos. Ya os iré contando.
Después del maratón de Viena y de una semana de merecido descanso, ayer regresamos a los entrenamientos. Por ahora, fase de recuperación que todavía tengo unas agujetas de mucho cuidado.
Desde luego que el atletismo es de todo menos agradecido. Digo esto porque ayer con temporal de lluvia y viento en Madrid tuve el valor de salir a entrenar. Aunque para los resultados que obtuve, casi me podía haber quedado en casa.
El caso es que ayer tocaba 2×4.000 sobre 3,40, como último entrenamiento de series antes del Maratón de Viena. Y allí estaba yo, con más obligación que corazón y con el presentimiento de que las dos series no iban a salir muy allá. Y así fue: la primera en 14:48 (3,42m/km) y la segunda se fue al traste tras pasar el segundo kilómetro en 7,40. Parada, cabreo y vuelta a casa
Hoy, último rodaje largo antes del Maratón de Viena como si no hubiera pasada nada ayer. En total 25 kilómetros, dos y medio de calentamiento, 20 a ritmo y otros dos y medio de enfriamiento.Hasta aquí todo normal. Pero lo raro y mejor de todo, es que sin comerlo ni beberlo han caído los 20 por debajo de 4:10. Así como os lo cuento. Tira, tira y cuando no hemos dado cuenta, no hay quien pare la máquina. Buenas sensaciones durante el recorrido y final, con sabor a: ” más kilómetros, por favor”.
Ahora, a descansar, que, en la vida, no todo es correr.
Se acabó el Salón Inmobiliario de Madrid y el dolor de piernas de estar tantas horas de pie. El de las series y tiradas largas sigue ahí. El caso es que a pesar de ferias varias, horas y más horas de pie… la semana y, especialmente el fin de semana, me han dejado un buen sabor de boca, en lo que a entrenamientos se refiere. Del resto, ya hablaremos en privado.
El sábado tocaban 3×3.000. El objetivo era estar lo más cerca de 3,40 el kilómetro y mejorar, de paso, los tiempos conseguidos hacía tres semanas, cuando todavía andaba medio lesionado. Primera serie: 10:59. Segunda serie: 11:00 Tercera serie: 11:08. Objetivo conseguido y lo mejor de todo, golpe al crono: 12 segundos menos en la tercera serie.
Entrenamiento largo de lujo
Domingo: tirada de rigor hasta los 29 kilómetros. Bien, bien, Bien. Ese es mi análisis final del entrenamiento de hoy. Salvo los dos primeros kilómetros hasta llegar a El Retiro, el resto siempre por debajo de 4:30 y con muy buenas sensaciones.
Mañana, vuelta al trabajo en la que será la última semana de entrenamientos duros. Pendiente un ritmo por debajo de cuatro durante 40 minutos y 2×4.000, el sábado.
Estos días se celebra en Madrid en Salón Inmobiliario de Madrid, la cita más importante del sector para todos aquellos que buscan vender y comprar una vivienda. Y estos días aquí estamos encerrados en el pabellón 4 de Ifema dándole vueltas a la manera de que las piernas se resientan lo menos posible.
La primera recomendación para todos aquellos corredores que como el que escribe tienen que acudir a ferias sectoriales por motivos de trabajo es caminar. Caminar mucho, todo lo que se pueda, aunque sea cinco metros en un sentido y cinco metros en el otro. De esta manera, las piernas no están quietas y evitamos la rigidez de los músculos.
Agua. Un botella de 33 cl cada una hora. Otra cosa no habrá, pero botellines de agua los hay por todas partes en las ferias Así que entre cliente y cliente, trago al canto. Desde mi punto de vista, lo mejor es una botella cada hora.
Huir de los canapes. La tentación es muy grande y las calorías de los dichosos bocadillitos también. Por eso, es mejor mantenerse alejados de bandejas, barras y demás. Se puede ir a los cocktails sin por ello tener que ponerse hasta la cejas.
Y por último, la feria siempre te pasará factura. Si en la semana en curso te cuesta un poco más salir a entrenar o si los tiempos de los ritmos o las series se van unos segundos no le des más vueltas. La culpa no es tuya sino de la feria.
Vaya por delante que cada día que pasa me empiezo a creer más la posibilidad de bajar de tres horas en el Maratón de Viena. Los tiempos y las sensaciones se empiezan a acoplar por si solos y la sensación de ir mejorando día a día es mayor. Este fin de semana: sábado, 4×2.000 a 3,42 y domingo, 30 km empezando a 4:40 y acabando a 4:25. Pero lo mejor de todo muy buenas sensaciones los dos días.
Parece que las cosas van volviendo poco a poco a su normalidad. Después de la recaída de la semana pasada y la posterior visita al fisio, ayer me salió un entrenamiento de los que dan moral. 30 km acabando a cuatro. Viena está más cerca.
La mayoría de los corredores populares preparamos un maratón a base de atiborrarnos a a kilómetros. Corremos y corremos, con la creencia de que a más kilómetros mejores marcas. Sin embargo, los expertos de Runners parecen no estar muy de acuerdo con dicha creencia popular. En un artículo publicado hoy en su web, destronan el mito y dejan bien claro que no es necesario hacer tanto kiómetros en busca de nuestra marca. Lectura obligatoria de Menos kilómetros y más resultados
Y a las doce de la mañana, con más viento que sol, completaba, mi segundo 30 con vistas al Maratón de Viena. Buenas sensaciones, salvo en los dos últimos kilómetros. En total, poco más de 2 horas 11 minutos y el Forerunner siempre por debajo de 4,30, el mil.
¿La pierna? Bien, gracias. No dio mucho la coña
Después del susto de principios de semana y las dos visitas de urgencia al fisio, hoy he vuelto a hacer calidad. Por precaución, he sustituido los 2×4.000 previstos en el entrenamiento por un 8.000 a ritmo. Las sensaciones han sido relativamente buenas: 30:29, en total y 11:18 y 11:19 en la primera y segunda vuelta, respectivamente.
Mañana 30 kilómetros a 4,30 el 1.000. Ya os contaré como me ha ido.